El Interviniente Inmediato, figura clave en Atentados Terroristas

Year 2 - Week 35

 

Con las imágenes recientes del atentado terrorista acaecido en Barcelona en la retina y, ante la relevancia mediática del mismo, analizamos a grandes rasgos la importancia que se deriva de la intervención del ciudadano y las maniobras salva vidas, en el lugar del incidente.

 

Viendo las imágenes en Redes Sociales (RRSS) o en medios de comunicación, queda claro que en una situación real y, por lo tanto, no ideal, la mayoría de las víctimas son atendidas en el mismo lugar donde han sufrido las lesiones y por los propios ciudadanos involucrados en el atentado. Por regla general no se podrá esperar que en los minutos iniciales sean atendidos por personal policial, puesto que este personal se tendrá que encargar de eliminar la amenaza para asegurar la zona y de establecer un perímetro de seguridad.

Podemos extraer varios  puntos clave de las lecciones aprendidas de atentados como los de San Bernardino, Niza o Berlín, tales como la importancia de:

  • Una correcta alerta y conciencia situacionales

  • Una correcta seguridad y autoprotección

  • Maniobras salvavidas como el control de la hemorragia y el manejo básico de la vía aérea

 

Centrándonos en este último punto, vemos la importancia de controlar una hemorragia severa (la primera causa de muerte evitable en este tipo de incidentes), en el lugar donde se producen las lesiones, debido a que se puede producir la muerte por exanguinación en menos de cinco minutos, lo que implica que la responsabilidad de realizar este control de la hemorragia masiva recae en aquél que se encuentra en el lugar. Este control de hemorragia se podrá intentar llevar a cabo por varios medios como la presión directa, con un medio de barrera como camisetas o similar, torniquetes en extremidad o empaquetamiento de las lesiones en unión de miembros (axila, base del cuello o ingles) con vendas hemostáticas u otros materiales como vendas, gasas, telas, etc., si bien esto último requiere una curva de aprendizaje y unatécnica mayores, por lo que en la práctica totalidad de las ocasiones en una situación real nos veremos limitados a la presión directa o a la realización de torniquetes de circunstancias.

 

Además, hay que tener en cuenta la importancia de colocar a las víctimas inconscientes, bien por el propio traumatismo o por pérdida masiva de sangre, en una posición que permita que su vía aérea no se vea obstruida por su propia lengua. Idealmente previamente se buscará realizar una apertura manual de la vía aérea para ver si la víctima respira o no y tomar decisiones de clasificación, pero esto implica también una mayor curva de aprendizaje y una formación y reciclaje en materia sanitaria. Cobra sentido entonces el posicionar a aquellas víctimas inconscientes, que no presenten claras lesiones incompatibles con la vida, en una posición lateral de seguridad.

 

Todo lo anterior no implica que la asistencia se deba realizar en la conocida “zona de muerte” o “X” donde se encuentran las víctimas, ya que, idealmente, se deberá extraer a las mismas a una zona segura, evitando así convertirse también en víctimas los intervinientes, para posteriormente realizar la asistencia.

 

El ciudadano deberá ser consciente de la importancia de su papel y de las acciones correctas a llevar a cabo en estos incidentes. Estas primeras acciones serán buscar un lugar seguro, y avisar a los responsables de eliminar la amenaza (personal policial) y de realizar una completa asistencia sanitaria a las víctimas (personal sanitario).

 

Haciendo referencia a las lecciones aprendidas anteriormente mencionadas, los recursos sanitarios en situaciones ideales tardan una media de 6 minutos en personarse en el lugar del incidente, lo cual no implica necesariamente que puedan comenzar a prestar la asistencia debido a la zonificación que deberá llevar a cabo el personal policial según la amenaza.

 

Si ha quedado claro entonces que debe ser el ciudadano el que realiza la primera asistencia, siendo éste la figura clave para salvar a muchas víctimas, nos preguntamos cómo pueden ayudar con ningún o escaso conocimiento médico. Ante esta cuestión surgen varias sencillas respuestas:

 

  1. El ciudadano puede indicar que la propia víctima se intente controlar la hemorragia por medio de presión directa en la zona de sangrado.

  2. El ciudadano puede realizar presión directa con un medio de barrera como una camiseta u otro tipo de prenda sobre la zona de sangrado.

  3. El ciudadano puede posicionar a las víctimas inconscientes en posición lateral de seguridad o PLS.

 

Para finalizar, es descorazonadorver imágenes en las que se observa a individuos grabando con sus móviles a víctimas, muchas de ellas inconscientes, cuyas muertes pueden llegar a evitarse quizás con una maniobra tan simple como una posición lateral de seguridad, o a víctimas con hemorragias que pueden ser controladas por medio de una presión directa. Por ello, lanzamos el mensaje de “¡Libera tus manos, evita una muerte!”, para concienciar de la importancia de actuar para salvar vidas en contraposición a la grabación y uso de móviles en los momentos iniciales del atentado.

 

Y porque tod@s somos víctimas, tod@s somos primeros intervinientes…”Evita una muerte, está en tus manos”.

 

 

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